Milagros Eucarísticos

Los Milagros Eucarísticos son intervenciones prodigiosas de Dios que tienen la finalidad de confirmar la fe en la presencia real del Cuerpo y la Sangre del Señor en la Eucaristía. En los Milagros Eucarísticos aparecen, en efecto, la Carne y la Sangre, o una o la otra, según sea el caso. El fin de estos milagros es demostrar que no debemos mirar la apariencia externa (pan y vino), sino la sustancia, la realidad verdadera, que es Carne y Sangre. Los teólogos medievales han profundizado en el tema de los Milagros Eucarísticos (muy frecuentes en aquel tiempo), y han dado varias interpretaciones, pero la más profunda y razonable parece ser aquella del “Doctor Eucarístico” por excelencia, es decir, Santo Tomás de Aquino(cf. Suma Teológica III, q. 76, a. 8).
Él dice que el cuerpo y la sangre que aparecen después del milagro son debidos a la transformación de las especies eucarísticas, es decir, de los accidentes y no tocan la verdadera sustancia del cuerpo y la sangre de Jesús. Entonces, las especies de pan y de vino son transformadas milagrosamente en carne y sangre, pero el verdadero cuerpo y la verdadera sangre de Jesús no son los que aparecen, sino aquellos que, también antes del milagro estaban escondidos bajo las especies del pan y del vino, y que siguen existiendo escondidamente bajo estas especies de la carne y de la sangre. Si, en efecto, la carne y la sangre que aparecen fuesen verdaderamente la carne y la sangre de Jesús, deberíamos decir que Jesús resucitado, que reina impasible a la derecha del Padre, pierde una parte de su carne o de su sangre, lo que no puede ser admitido de ningún modo. Debemos decir, entonces, que la carne y la sangre que aparecen en los milagros son especies o apariencias o accidentes, ni más ni menos que las especies del pan y del vino. El Señor realiza estos milagros para dar un signo, fácil y visible a todos, que en la Eucaristía está el verdadero cuerpo y la verdadera sangre del Señor. Pero este verdadero cuerpo y verdadera sangre no son los que aparecen, sino aquellos contenidos sustancialmente bajo las especies o apariencias que antes del milagro eran las de pan y vino, y después del milagro son aquellas de carne y de sangre. Bajo las apariencias de la carne y de la sangre, Jesús está verdaderamente y sustancialmente presente como estaba antes del milagro. Por eso, podemos adorar a Jesús bajo las especies de la Carne y de la Sangre.

—Padre Roberto Coggi o.p



LA EUCARISTÍA      PAN DE VIDA

  
HISTORIAS DE MILAGROS EUCARÍSTICOS

Estos milagros Eucarísticos y sus hermosos dibujos son hechos posibles gracias a

Antonia Salzano Acutis

Curatrix de la Academia Pontificia Cultorum Martyrum
Presidenta del Instituto de San Clemente I Papa y Mártir



Milagro Eucarístico de Lanciano
ITALIA, 750


En el año 750, en Lanciano, en la región de Abruzzo de Italia, en el lugar donde la Iglesia dedicada a San Francisco de Asís se encuentra hoy en día, un Milagro Eucarístico tuvo lugar, cuyas preciosas Reliquias se conservan todavía hoy en día, y las cuales son posibles ir a visitar. Las diversas crónicas de la época relatan cómo en el año 750, un sacerdote celebraba la Santa Misa. En el momento exacto de la Consagración, fue atormentado por fuertes dudas acerca de si el Cuerpo y la Sangre de Cristo estaban realmente presentes en la Hostia consagrada. Acababa de terminar la consagración cuando se dio cuenta de que la Hostia había sido transformada en Carne y el vino en Sangre. El sacerdote, lleno de remordimiento por haber dudado, comenzó a llorar y a pedir el perdón de Dios. En las crónicas, también se registró el testimonio de numerosos fieles que presenciaron el milagro. En 1970, un análisis de las Reliquias confirmó que la Hostia transformada en Carne es verdadera Carne, que consiste en tejido muscular estriado del miocardio (parte del corazón) y que el vino transformado en Sangre es verdadera Sangre del grupo sanguíneo AB, la cual es la misma que se encuentra en la Sábana Santa de Turín.


Milagro Eucarístico de Roma
ITALIA, Siglo 6to – 7mo


Mientras el Papa San Gregorio estaba celebrando la Santa Misa en la antigua iglesia dedicada a San Pedro, en el momento de distribuir la Sagrada Comunión, se dio cuenta de que entre los fieles puestos en línea también estaba presente una de las mujeres que habían preparado el pan para la consagración (era la costumbre en esos días que el pan utilizado para la Misa sea elaborado por los propios fieles). La mujer, sin embargo, se reía a carcajadas, y el Papa le preguntó la razón de su comportamiento. La mujer se defendió diciendo que ella no podía llegar a creer cómo era posible que el pan que ella misma había preparado con sus propias manos, gracias a las palabras de la consagración, se convirtiera en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. San Gregorio entonces le prohibió acercarse a la comunión y comenzó a orar a Dios para que la ilumine. Acababa de terminar de orar cuando vio el mismo pedazo de pan elaborado por aquella mujer convertirse en carne y sangre, en cuyo punto la mujer se arrepintió, cayó de rodillas y comenzó a llorar. Parte del Relicario se conserva hasta nuestros días en el Monasterio Benedictino de Andechs, Alemania.


Milagro Eucarístico de Trani
ITALIA, Siglo 11


En Trani en la región Puglis de Italia, la Reliquia de un Milagro Eucarístico que tuvo lugar en el año 1000 se conserva en la iglesia de San Andres. Una mujer de una religión no cristiana, no creyendo en la presencia real de Jesús en la Eucaristía, estaba pretendiendo ser cristiana, y durante la celebración de la Misa logró robar una Hostia consagrada, la cual después de que llegó a casa, puso en una sartén llena de grasa y la frió sobre el fuego. Al entrar en contacto con el aceite hirviendo, la Hostia milagrosamente se ​​hizo carne y tanta sangre comenzó a derramar que se derramó sobre el suelo. La mujer, aterrorizada, comenzó a gritar tan fuertemente que llamó la atención de todo el barrio, así como también de las autoridades civiles y eclesiásticas.


Milagro Eucarístico de San Pedro Damian
ITALIA, Siglo 11


Es el mismo San Pedro Damián, Doctor de la Iglesia, quien describe este milagro, del que fue testigo directo. En el año 1050, una mujer joven, incitada por una hechicera, logró robar una Hostia consagrada con el fin de cometer un sacrilegio. La mujer escondió la Hostia en un pañuelo y se dirigió inmediatamente hacia la salida de la iglesia, pero el sacerdote se dio cuenta de inmediato y le exigió que le dé la Hostia de vuelta. La mujer entonces abrió el pañuelo y se dio cuenta de que la Hostia se había transformado de tal manera que la mitad se había convertido en Carne sangrante, mientras que la otra mitad se mantenía igual.


Milagro Eucarístico de Alatri
ITALIA, 1228


En Alatri, la reliquia de un Milagro Eucarístico ocurrido en el año 1228, que consiste en un fragmento de una Hostia trasformada en carne, aún se conserva hoy en la Catedral de San Pablo Apóstol. Una mujer joven, para recuperar el amor de su prometido, había recurrido a una hechicera, quien le ordenó robar una Hostia consagrada para hacer una poción de amor de ella. Durante la misa, en el momento de la Saagrada Comunión, la joven logró robar una Hostia, que escondió en un trozo de tela. Cuando llegó a casa, se dio cuenta de que la Hostia se había transformado en carne sangrante. La mujer entonces corrió de inmediato a la hechicera, y juntas se dirigieron al Obispo para pedir perdón. Numerosos documentos hablan de este milagro, incluyendo una Bula Papal Fraternitas Tuae del 13 de marzo de 1228, escrito por el Papa Gregorio IX en respuesta al Obispo de Alatri, quien le preguntó cómo debería actuar en lo que respecta a las dos mujeres sacrílegas. El Sumo Pontífice Gregorio IX, perdonó a las dos mujeres penitentes, interpretando el incidente como una señal enviada por el Señor en respuesta a las diversas herejías sobre la Presencia Real de Jesús en la Eucaristía que circulaban en ese momento.


Milagros Eucarísticos de Florencia
ITALIA, 1230-1595

Florencia 1230                                               Florencia 1595


Las reliquias de dos Milagros Eucarísticos, que tuvieron lugar en 1230 y en 1595 respectivamente, se conservan en la iglesia de San Ambrosio en Florencia.
En el milagro de 1230, un sacerdote llamado Padre Uguccione, después de haber terminado la Santa Misa, por error dejó unas gotas de vino consagrado en el cáliz. Al día siguiente, volviendo a la misma iglesia para celebrar la misa, encontró en el cáliz algunas gotas de sangre viva, coagulada, de un color carne. La sangre fue vertida inmediatamente en una vinajera hecha de cristal. En 1980, el 750 aniversario del milagro fue conmemorado.
El segundo milagro Eucarístico ocurrió el Viernes Santo del año 1595. Por error, una vela se quedó encendida en el altar de la capilla lateral, llamada la Capilla del Santo Sepulcro, lo que provocó un voraz incendio. La gente corrió de inmediato a apagar el fuego y lograron salvar el Santísimo Sacramento y el cáliz. En la confusión general, seis Hostias consagradas cayeron del copón sobre la alfombra en llamas, y a pesar de que el fuego, se recuperaron intactas y todavía una junta a la otra. En 1628, el arzobispo de Florencia, Marzio Medici, después de haberlas examinado, las encontró incorruptas, y por lo tanto las colocó en un precioso Relicario.


Milagro Eucarístico de Volterra
ITALIA 1472


En 1472, durante la guerra que estalló entre Volterra y Florencia, un soldado florentino, después de haber entrado en la Catedral de Volterra, logró tomar posesión del precioso copón, hecho de marfil, que contenía varias Hostias consagradas. Cuando salía de la iglesia, apoderado de un ataque de ira hacia Jesús en la Eucaristía, lanzó el copón con su precioso contenido contra una pared de la iglesia. Todas las Hostias cayeron fuera del copón, pero iluminados por una luz misteriosa, se elevaron en el aire y se mantuvieron suspendidas allí durante un tiempo. El soldado cayó entonces al suelo por el miedo, y habiéndose arrepentido, se puso a llorar. Hubieron numerosos testigos presentes en este milagro.


Milagro Eucarístico de Dronero
ITALIA 1631


El domingo 3 de agosto en 1631, alrededor de la hora de vísperas, se desató un gran incendio en la pequeña ciudad de Dronero, en la región bajo el reinado del Marqués de Saluzzo. Una joven campesina descuidadamente prendió fuego a un montón de paja seca en el mismo momento en que el viento se hacía más fuerte a causa de una inminente tormenta. En pocos segundos, las llamas se propagaron violentamente, envolviendo las viviendas situadas en el Borgo Maira. Las personas intentaron por todos los medios apagar el fuego, pero todos sus intentos resultaron inútiles. El fuego, por su parte, siguió extendiéndose cada vez más. El Padre Maurizio de Cava, un sacerdote capuchino, se inspiró a hacer uso del poder de Jesús escondido bajo el velo de las especies Eucarísticas. De inmediato organizó una solemne procesión con el Santísimo Sacramento, y seguido por todos los ciudadanos, se trasladó hacia el lugar del incendio. Ante la aproximación del Santísimo Sacramento, el fuego se detuvo milagrosamente.


 Milagro Eucarístico de Cava dei Tirreni
ITALIA, 1656


En Nápoles, en Mayo de 1656, una terrible epidemia de peste se desató a causa de la invasión de los soldados españoles de Cerdeña. La epidemia se propagó con gran rapidez en los pueblos y en los campos de los alrededores, llegando también al pequeño pueblo de Cava dei Tirreni. Allí hubieron miles de víctimas, tanto en la ciudad como en el campo. El padre Paolo Franco, uno de los pocos a salvo de la plaga, inspirado desde lo alto, y desafiando todo peligro, llamó a la gente y les indicó que se hiciera una procesión de reparación al Monte Castello, situado a una distancia de pocos kilómetros. Cuando llegaron a la cima de la montaña, el padre Franco bendijo Cava dei Tirreni con el Santísimo Sacramento. La plaga terminó milagrosamente y aún hoy en día, cada año en el mes de junio, el pueblo de Cava marcha en procesión solemne en conmemoración del milagro.


Milagro Eucarístico de Patierno
ITALIA, 1772


En 1772, ladrones desconocidos robaron un cierto número de hostias consagradas de la Iglesia de San Pedro en Patierno que fueron recuperadas en el territorio del duque de Grottolelle un mes más tarde, debajo de un montón de estiércol, completamente intactas. Fue posible encontrarlas gracias a la aparición de misteriosos rayos de luz y de una paloma en el lugar donde fueron enterradas. San Alfonso María de Ligorio describió este Milagro en detalle. Por otra parte, la circunferencia de las partículas robadas de la iglesia de San Pedro en Patierno encajaba perfectamente con el molde de hierro que se usaba para moldearlas, junto con la incisión que las marcaba como propiedad de la misma Iglesia de San Pedro.


Milagro Eucarístico de San Mauro la Bruca
ITALIA, 1969


En la noche del 25 de julio de 1969, unos ladrones entraron secretamente dentro de la iglesia parroquial de San Mauro la Bruca con la intención de robar sus objetos más preciados. Después de abrir forzadamente el tabernáculo, también robaron el copón que contiene varias Hostias consagradas. Justo después de salir de la iglesia, los ladrones tiraron las Hostias en una pequeño andadura. A la mañana siguiente, un niño pequeño notó un pequeño montón de Hostias en la esquina de la andadura, y después de recogerlas, inmediatamente se las llevó al pastor. Recién en 1994, después de 25 años de minucioso análisis, el Monseñor Biagio d'Agostino, Obispo de Vallo della Lucania, reconoció oficialmente la preservación milagrosa de las Hostias y aprobó su veneración. A partir del análisis realizado por los científicos y los químicos, ahora sabemos que, normalmente, la harina sin levadura queda muy dañada después de seis meses, y máximo en unos pocos años, se reduce a la pasta y luego al polvo.


Milagro Eucarístico de Meerssen
HOLANDA, 1222-1465


Meerssen 1465                                               Meerssen 1222



En la pequeña ciudad de Meerssen, en 1222 y en 1465, se confirmaron dos Milagros Eucarísticos importantes. En el primer milagro, durante la Santa Misa, de la gran Hostia consagrada, Sangre viva fue derramada la cual manchó el corporal. En el segundo milagro, en 1465, un campesino logró salvar la Reliquia del Milagro de un incendio que destruyó la iglesia entera. Este episodio fue recordado por los habitantes con el nombre de “el Milagro del fuego.” A pesar del incendio, la iglesia fue reconstruida inmediatamente, y en 1938, el Papa Pío XI la elevó a la categoría de Basílica Menor.


Milagro Eucarístico de Boxtel-Hoogstraten
HOLANDA, 1380


En 1380, el sacerdote p. Eligio van der Aker estaba celebrando la Santa Misa en la Iglesia de San Pedro. Poco después de consagrar la especie del vino, accidentalmente la derramó sobre el corporal y sobre el mantel del altar. A pesar de que él había utilizado vino blanco para la Misa, este se transformó en Sangre. Al final de la celebración, el sacerdote corrió a la sacristía y trató de remover las manchas de sangre de los mantos sagrados, pero todo intento suyo era inútil. Sin saber qué hacer, escondió el mantel del altar y el corporal en un estuche bajo su cama. Fue recién cuando estaba a punto de morir que le reveló el secreto a su confesor, el Padre Henry van Meerheim, quien inmediatamente informó al Cardenal Píleus, quien en ese momento era el nuncio apostólico del Papa Urbano VI y el Arzobispo titular de la Iglesia de Santa Práxedes. El Cardenal, después de realizar una investigación a fondo de cómo se desarrollaron estos eventos, aprobó la veneración de las reliquias por decreto el 25 de junio 1380.


Milagro Eucarístico de Alkmaar
HOLANDA, 1429


En la catedral de San Lorenzo en Alkmaar, se conserva el precioso Relicario en forma de ángel que contiene la casulla manchada con la sangre del Milagro Eucarístico ocurrido en 1429. El 1 de mayo de 1429, un sacerdote llamado p. Folkert celebró su primera misa en la Catedral de San Lorenzo. El párroco, p. Volpert Schult, también asistió a la celebración. Poco después de pronunciar las palabras de la consagración, el p. Folkert derramó accidentalmente el vino blanco contenido en el cáliz a su casulla, y en su lugar apareció sangre viva. Después de que la misa había terminado, cediendo al pánico, cortó el borde de la casulla manchada con sangre y la quemó, y luego tomó la parte rota y empezó a coserla de nuevo. Después de que terminó de repararla, la casulla se encontró de nuevo teñida con sangre. Los dos sacerdotes, sin saber qué hacer, fueron rápidamente donde el Obispo de Utrech con la casulla. Recién en 1433 el obispo, después de numerosas investigaciones canónicas, aprobó oficialmente la veneración del Milagro.


Milagro Eucarístico de Cimballa
ESPAÑA, 1370


El “Santísimo Misterio Dubio” es el nombre con que se conoce el Milagro Eucarístico ocurrido en Cimballa en 1370 en la iglesia de la Purificación de la Santísima Virgen María. El padre Tomás, pastor de la iglesia, había sido atormentado durante muchos meses por dudas acerca de la presencia real de Jesús en el Sacramento de la Eucaristía. Un domingo, durante la celebración de la Santa Misa, después de pronunciar las palabras de la consagración, el Padre Tomás vio la Hostia transformarse en Carne y la Sangre fluyó tan abundantemente de ella que se derramó sobre el corporal. El sacerdote arrepentido comenzó a llorar de remordimiento y los fieles, al verlo tan alterado, corrieron de inmediato hacia el altar y vieron el milagro. La Reliquia fue llevada como estaba en procesión y la noticia del Milagro se extendió por todas partes. Muchos milagros fueron atribuidos al “Santísimo Misterio Dubio”, que desde entonces siempre ha sido un objeto de gran devoción por parte de los fieles. La Reliquia del corporal manchado con sangre se expone todos los años el 12 de septiembre con motivo del aniversario de la fiesta del Milagro.


Milagro Eucarístico de Montserrat
ESPAÑA, 1657


En 1657, el Reverendísimo padre Bernardo de Ontevieros, general de la Orden Benedictina en España, junto con el Abad p. Millán de Mirando, estaba en el monasterio de Nuestra Señora de Montserrat para participar en unas conferencias. En una de ellas, llegó al monasterio una mujer con su pequeña hija y comenzó a implorarle al Abad p. Millán para celebrar tres misas en memoria de su difunto padre, profundamente convencidas de que con estas tres misas, el alma de su padre sería liberada de las penas del Purgatorio. El buen Abad, movido por las lágrimas de la niña, comenzó al día siguiente celebrando la primera Misa para el eterno descanso de su alma, cuando la niña, que estaba presente allí con su madre, durante la consagración empezó a remarcar que vio a su padre, inclinando su cabeza a los pies del altar principal, rodeado por las terribles llamas. El padre General, escéptico, para probar si la historia de la niña era verdad, le dijo que colocara un pañuelo en las llamas que rodeaban a su padre. La niña, de acuerdo a su petición, colocó el pañuelo en el misterioso fuego, que sólo ella era capaz de ver, e inmediatamente todos los monjes vieron el pañuelo quemarse con la llama más brillante. Durante la segunda misa, la niña declaró que vio a su padre, de pie al lado del diácono, vestido con un traje de muchos vivos colores. En la tercera y última misa, el padre se mostró ante su hija, esta vez con un traje de blanco tan puro como la nieve. Justo cuando la misa terminó, la niña exclamó: “Miren a mi padre – se está yendo y está subiendo al cielo!” La niña luego le dio las gracias a la comunidad de monjes en nombre de su padre, que le había pedido que lo hiciera. El Reverendísimo Padre General de la Orden Benedictina en España, el obispo de Astorga, y muchos habitantes de la región estuvieron presentes en este Milagro.


Milagro Eucarístico de Avignon
FRANCIA, 1433


El Milagro Eucarístico de Avignon sucedió en la iglesia de la Santa Cruz, sede de los Penitentes Grises de la Orden Franciscana, cuya fundación se remonta a los tiempos de rey piadoso Luis VIII. En el momento de este milagro, Avignon fue considerado el centro de la Cristiandad y el "Palais des Papes" de la ciudad fue el hogar de una serie de siete papas.
Después de varios días de fuertes lluvias, los ríos Ródano y Sorgue aumentaron de manera constante, alcanzando una altura peligrosa. Por último, el 30 de noviembre 1433, Avignon, fue inundado. Los frailes estaban seguros de que su pequeña iglesia, que se situaba al lado del Sorgue, había sido destruida por las aguas embravecidas. Ante el temor de que el Santísimo Sacramento, que estaba expuesto para adoración perpetua, hubiera sido barrido, el jefe de la Orden y otro fraile remaron hacia la Iglesia. Llegar fue difícil, pero cuando finalmente estuvieron ahí se encontraron con un milagro. Aunque el agua alrededor de la iglesia llegaba a cuatro metros de altura, un camino desde la entrada hasta el altar estaba perfectamente seco. La Sagrada Hostia estaba ilesa. El camino desde la entrada hasta el altar traía a la mente la separación del mar Rojo, en el tiempo de Moisés, pues a lo largo de los lados de la Iglesia, el agua aumentó de manera constante, pero la vía quedó completamente seca. Asombrados por lo que estaban viendo, los frailes hicieron que otros de su orden llegaran a la Iglesia para verificar el milagro. La noticia se extendió rápidamente, y mucha gente y autoridades llegaron a la iglesia, cantando canciones de alabanza y gracias al Señor. Varios cientos de personas fueron testigos de este milagro.
Más tarde, los Penitentes Grises determinaron que el aniversario del milagro se celebre cada año en la iglesia en el día de la fiesta de San Andrés Apóstol. Incluso hoy en día, cada 30 de noviembre, los hermanos se reunen en la Chapelle des Pénitents Gris para celebrar la memoria del milagro. Antes de la bendición del Santísimo Sacramento, los hermanos realizan un canto sagrado tomado del cántico de Moisés, que fue compuesta después de la separación del Mar Rojo: "Cantaré al Señor, que se ha cubierto de gloria... Al soplo de tu nariz retroceden las aguas, las olas se paran como murallas; los torbellinos cuajan en medio del mar... Guiaste con amor al pueblo que rescataste, lo llevaste con poder a tu santa morada."(Éxodo. 15, 1-18).


Beata Alexandrina María da Costa
PORTUGAL, 1904-1955


Alexandrina María nació en Balasar (Portugal) el 30 de marzo de 1904. A los 14 años intentando huir y preservar su propia castidad que fue amenazada por tres hombres, saltó por la ventana. Las consecuencias fueron desastrosas, aunque no inmediatas; después de varios años se vio obligada a quedarse postrada en cama durante los 30 años restantes de su vida a causa de una parálisis progresiva. Pero no se desesperó, sino que decidió poner su confianza en Jesús con estas palabras: “Como Tú eres prisionero en el tabernáculo, y yo estoy prisionera en mi lecho por tu voluntad, podemos hacernos compañía” Luego, comenzó tener experiencias místicas cada vez más intensas, de modo que desde el viernes 3 octubre de 1938 hasta el 24 marzo de 1942, por lo menos 182 veces, ella experimentó cada viernes los sufrimientos de la Pasión. A partir de 1942 hasta el momento de su muerte, Alexandrina se alimentó solamente con la Sagrada Eucaristía, y durante su estancia en el hospital Foce del Duero de Oporto, fue examinada por varios doctores durante su ayuno total y anuria (ausencia de orina). Después de diez largos años de parálisis los cuales ella ofreció en reparación Eucarística y por la conversión de los pecadores, el 30 de julio de 1935, Jesús se le apareció y le dijo: “Te he puesto en el mundo para hacerte vivir solamente por Mí, para dar testimonio al mundo de lo precioso que es la Eucaristía [...] La cadena más fuerte que une a las almas a Satanás es la carne, los pecados de impureza. ¡Nunca se había visto una extensión tal de vicios, maldades y crímenes como hoy! Nunca había habido tanto pecado [...] La Eucaristía, Mi Cuerpo y Sangre – la Eucaristía: ésta es la salvación del mundo. “María también se le apareció a Alexandrina el 2 de septiembre de 1949, con el rosario en la mano, diciéndole: “El mundo está en agonía y se está muriendo en pecado. Deseo oración, deseo penitencia. Protege con este mi Santo Rosario a todos los que amas y al mundo entero.” El 13 de octubre de 1955, el aniversario de la última aparición de la Virgen María en Fátima, se escuchó a Alejandrina exclamando: “Estoy feliz, porque voy a ir al Cielo.” A las 7:30 de la tarde ese mismo día, murió.
Por más de trece años ella se alimentó sólo con la Eucaristía.


Milagro Eucarístico de Lourdes
FRANCE, 1888


El 22 de agosto de 1888, a las 4 de la tarde, por primera vez, una procesión con una bendición final para los enfermos con el Santísimo Sacramento se llevó a cabo. Fue un sacerdote quien propuso esta práctica devocional, y desde ese momento, nunca se ha abandonado. Cuando en ese 22 de agosto de 1888, los enfermos fueron bendecidos frente a la gruta de las apariciones con el Santísimo Sacramento, Pierre Delanoy, que había estado sufriendo durante muchos años de ataraxia (una enfermedad que impide la coordinación de los movimientos voluntarios, y que conduce a una muerte segura), se curó instantáneamente cuando la Custodia pasó por él. Fue el primer milagro que había tenido lugar en Lourdes. Desde esa fecha en adelante, la procesión Eucarística por los enfermos nunca se ha interrumpido. Desde ese momento, los enfermos que se abren camino en peregrinación a Lourdes son bendecidos con el Santísimo Sacramento, y las curaciones milagrosas que han sido confirmadas mientras el Santísimo Sacramento pasaba han sido innumerables. El Santuario de Lourdes es un brillante ejemplo de fe en la presencia real de Jesús en la Eucaristía.


El Ángel de la Paz, Fátima
PORTUGAL, 1916




El ángel se le apareció tres veces a los pastorcitos de Fátima para prepararlos para las futuras apariciones de la Santísima Virgen y para elevarlos al estado sobrenatural con la Sagrada Comunión. Durante la tercera aparición, el ángel le dio la comunión a Lucía con una Hostia de la que caían algunas gotas de Sangre y fueron recogidas en un cáliz. A Francisco y Jacinta, que aún no habían hecho su Primera Comunión, se les dio la Comunión con el contenido del cáliz. En esta aparición, el ángel les dijo: “Tomad y bebed el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, que ha sufrido tanto ultraje de hombres ingratos. Hagan reparación por sus ofensas y de esta manera consolad a vuestro Dios.”
Primera Aparición del Ángel
“Empezamos a ver, a una cierta distancia, una luz que era más blanca que la nieve, con el rostro brillante de un hombre joven, más resplandeciente que un cristal atravesado por la... al acercarse, comenzamos a discernir sus características: un joven de 14 o 15 años, de gran belleza. Estábamos sorprendidos y casi en éxtasis. No dijimos ni una palabra. Cuando se acercó a nosotros, dijo: “No tengan miedo. Yo soy el Ángel de la Paz. Oren conmigo. “Y arrodillándose en el suelo, inclinó su frente hasta el suelo. Movidos por un poder sobrenatural, hicimos lo mismo y repetimos las palabras que le oímos pronunciar: “¡Dios mío! Yo te creo, adoro, espero y amo. Pido perdón por los que no creen, no adoran, no confían, y no te aman “.”Oren de esta forma. Los Corazones de Jesús y María van a escuchar la voz de sus súplicas.”Y el ángel desapareció. La atmósfera sobrenatural que nos rodeaba era tan intensa que difícilmente nos dimos cuenta de nuestra propia existencia por un largo período de tiempo...”
Segunda Aparición del Ángel
“El ángel nos dijo:” ¿Qué están haciendo? ¡Recen! ¡Recen más! El Sagrado Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María tienen designios de misericordia sobre ustedes. Ofrezcan oraciones y sacrificios constantemente al Altísimo.” “¿Cómo deberíamos hacer estos sacrificios?”, le pregunté. “En toda forma posible, ofrezcan a Dios en sacrificio un acto de reparación por los pecados por los cuales Él es ofendido y un acto de súplica por la conversión de los pecadores. De esta manera, traerán la paz sobre vuestro país. Soy su Ángel de la Guarda, el Ángel de Portugal. Por encima de todo, acepten y soporten con humildad el sufrimiento que el Señor les envía.” Y el ángel desapareció ... Estas palabras del Ángel se grabaron en nuestro espíritu como una luz que nos hizo comprender quien era Dios: cómo Él nos amó y quería ser amado, el valor del sacrificio, y cómo era agradable para Él, y cómo, a través del sacrificio, Él traería la conversión de los pecadores.”
Tercera Aparición del Ángel
“Vimos al ángel con un cáliz en su mano izquierda y una Hostia suspendida sobre él, de la cual algunas gotas de sangre caían en el cáliz. Dejando el cáliz y la Hostia en medio del aire, el Ángel se postró en el suelo junto a nosotros y repitió tres veces la oración: “Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente. Os ofrezco el precioso Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los tabernáculos del mundo, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él es ofendido. Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María, os pido la conversión de los pobres pecadores.” Entonces, levantándose, el Ángel volvió a tomar el cáliz y la Hostia en sus manos, y luego me dio la Hostia, y luego les dio de beber el contenido del cáliz a Jacinta y Francisco, diciendo al mismo tiempo: "Tomad y bebed el Cuerpo y la sangre de Jesucristo, que ha sufrió tal ultraje de hombres ingratos. Hagan reparación por sus delitos y así consolad a vuestro Dios"... y el ángel desapareció.”


El Milagro de los Milagros de Calanda
ESPAÑA, 1640



Miguel Juan Pellicer, nació en 1617 de una familia pobre de Calanda, pueblo que se encuentra a unos cien kilómetros de Zaragoza. A los 19 años, decidió trabajar con un tío en Castellón de la Plata. Un día, durante los trabajos en el campo, cayó bajo las ruedas de una carreta llena de grano, fracturándose la pierna derecha. Miguel Juan fue llevado de inmediato al hospital general de Valencia. Viendo que allí era imposible curarlo, decidió salir de alta para iniciar un viaje de trescientos kilómetros hacia Zaragoza para pedir ayuda a la Virgen del Pilar. Caminó ayudándose de las muletas, apoyando a una madera la rodilla de la pierna fracturada que ya estaba infectada. Llegó exhausto y con fiebre a Zaragoza en el mes de octubre de 1637. Allí se arrastró hasta el Santuario del Pilar donde se confesó y recibió la Eucaristía. Luego fue internado en el Real Hospital de Gracia. Viendo el estado de la gangrena, los médicos concluyeron que el único modo para salvarle la vida sería amputándole la pierna. El miembro fue cortado con serrucho y escalpelo cuatro dedos bajo la rodilla y cauterizado con fierro candente.

Un joven praticante, Juan Lorenzo García, recogió el miembro amputado y lo enterró en el cementerio anexo al hospital. Desde ese momento, Miguel Juan tuvo que mendigar en el Santuario de la Virgen del Pilar para poder sobrevivir. Todas las mañanas estaba presente en la Misa y rezaba con fervor delante del Santísimo Sacramento. Solía untar la pierna mutilada con el aceite de la lámpara del Tabernáculo. Luego de más de tres años de ausencia, decidió regresar a la propia familia, donde fue acogido con afecto. En marzo de 1640, después de una vigilia en honor a la Virgen, Miguel Juan se sintió muy cansado. Decidió retirarse antes de lo acostumbrado y como siempre, untó la zona amputada de la pierna derecha con el aceite de la lámpara del Santísimo Sacramento que había tomado del Santuario de la Virgen del Pilar. Cuando la madre se acercó para ver si el hijo estaba bien, descubrió que sobresalían de las frazadas, no un pie sino dos. Miguel Juan había recuperado milagrosamente el miembro que había sido enterrado tres años atrás por el practicante García. Según los testimonios de los presentes y del proceso canónico “la pierna estaba como muerta, más pequeña y con masas musculares más reducidas, pero estaba perfectamente viva y permitía caminar.”

1 comentario:

  1. que hermosos milagros eucaristicos como DIOS nos demuestra de su presencia siempre aunque no tiene la obligacion de hacerlo porque la palabra dice bendito aquel que cree sin haber visto sin embargo el nos demueustra mas que existe con estos milagros para fortalecer mas nuestra fe Dios los bendiga.

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