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martes, 21 de junio de 2011

El Escapulario Verde


"Inmaculado Corazón de María, ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte ¡Amén!"

ÁNGELES ENTREGAN LA PROMESA DE DIOS (27 DE SETIEMBRE DE 1999)

El 27 de septiembre de 1999, Ana María, un miembro del Apostolado del Escapulario Verde, fue recibida por dos ángeles después de asistir Misa en honor de San Vicente de Paul (quien luego se convertiría en nuestro Santo Patrón). Los Ángeles, enviados del cielo, vinieron a ofrecer una nueva forma a todos los Cristianos para obtener la vida eterna con Jesús, nuestro Salvador—al consagrarnos a nosotros mismos o a alguien más a Jesús por María. Este es el mensaje que los ángeles nos dieron:
"¡En este día el Señor ha elegido, de los 365 días del año, en este día, todo el que haya muerto durante el año con su nombre puesto en un Escapulario Verde, será liberado del Purgatorio y entrará en las puertas del Cielo!"
Si deseas asegurarte de que no serás enviado al Infierno por la eternidad, o pasar años sufriendo en el Purgatorio, esperamos que tu fe te lleve a hacer lo siguiente:

1. Rezar la Oración de Consagración Eterna.

2. Escribir tu nombre, luego los nombres de los demás en un Escapulario Verde bendecido con un lapicero.

3. Rezar la oración: "Inmaculado Corazón de María, ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén", todos los días (cuando recuerdes)

4. Ofrecer todas tus Comuniones, Misas, Coronillas de la Divina Misericordia, todas las demás obras buenas del día por "Todos los apóstoles del Escapulario Verde alrededor del mundo, especialmente por aquellos en el purgatorio."

5. Rezar la Coronilla de San Vicente de Paul como novena (nueve días) y celebrar la fiesta de San Vicente de Paul el 27 de Setiembre de cada año. ¡Este es nuestro día festivo de alabanza y acción de gracias a Jesús por tomar a nuestros seres queridos fuera del Purgatorio y al Cielo!


CÓMO USAR ESTOS ESCAPULARIOS BENDECIDOS

Escribe tu nombre y luego los nombres de todos los que conoces en un Escapulario Verde bendecido. Puedes escribir 100 nombres en un Escapulario Verde bendecido, Jesús y nuestra Madre María saben acerca de quien estás pensando. Cuando escribes tu nombre o los nombres de otros en un Escapulario Verde bendecido, eres entonces consagrado al Corazón Inmaculado de María. Nuestra Santísima Madre María coloca su manto de amor sobre ustedes y empieza poco a poco a conducirte a ti y a otros a Jesús, mirándolos y guiándolos hasta que sean llamados al hogar en el Cielo. Te pedimos por favor, que reces la Oración de Consagración Eterna con el fin de unir tus oraciones con la de todos los demás apóstoles alrededor del mundo.



ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN ETERNA (POR NUESTRO SEÑOR)

Oh, Padre Misericordiosísimo, hoy te ruego que aceptes mi acto sincero de amor al consagrar toda mi vida al Sacratísimo Corazón de tu Hijo. No hago esto solo, mi querido Padre, sino a través del Inmaculado Corazón de María, Reina del Escapulario Verde. Con su Corazón tan traspasado con los siete dolores, desde el principio de la vida de su Hijo hasta su tortuosa muerte, ella llora todos los días por aquellos que eligen no amar a Tu Divino Hijo, Jesús.
Incluso hoy en día con tantas almas que eligen pasar su eternidad en el infierno, ella anhela nuestra intercesión para traer a otros a conocer y amar a nuestro Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Te pedimos entonces, Padre Todopoderoso, que nos permitas colocar todas estas almas en las manos de la Madre, las que han tocado nuestra vida de alguna manera. Deseamos consagrar hoy a nuestros familiares, amigos, y sí, incluso a nuestros enemigos, al Sagrado Corazón de Jesús. Sabemos que Tú, nuestra Divina Majestad, no le negarás nada a tu Hijo, y que Tu Hijo Amado no le puede negar nada a Su madre cuando se trata de la Salvación de las Almas.
Hago este acto de Consagración Eterna sólo una vez, mi Padre Misericordioso, y pido que se apliquen sus méritos a los que tienen sus nombres colocados en un escapulario verde. Ofrecemos por esas almas el Cuerpo y la Sangre más amados de Tu Hijo en la Eucaristía, junto con los rosarios, oraciones, alegrías, sacrificios y sufrimientos de cada día, pasados ​​y presentes hasta el final de nuestras vidas. Sabemos con gran confianza que la Reina del Escapulario Verde no va a descansar hasta que asegure el don de la Perseverancia Final a todas las almas vivientes vestidas en Su Escapulario Verde. Ella va a llamar a Su Divino Hijo, no sólo para la conversión espiritual de regreso a Ti, Padre Eterno, sino también para curar físicamente a aquel cuya misión en esta tierra requiere el don de tu Hijo de una curación física.
Santísimo Señor, Padre Todopoderoso, si es Tu Voluntad Divina, permíteme servir a Tu Hijo y a Su Madre a diario en Su lucha contra el enemigo infernal, donde junto a la Comunión de la Divina Misericordia de Tu Hijo, podamos traer el reino del Inmaculado Corazón al colocar a todo el mundo en Su Escapulario Verde. Todos los días oramos, "Inmaculado Corazón de María, ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén." (Decir un Padre Nuestro, Ave María y Gloria por las intenciones del Santo Padre.)



DIOS PADRE NOS PIDE ORAR (13 DE MAYO DEL 2009)

El 13 de marzo de 2009, nuestro Padre Celestial le pidió a Ana María solicitarle a los apóstoles orar por los padres que han abortado a sus bebés y rezar esta oración durante nueve días consecutivos durante Cuaresma y los primeros sábados de todos los demás meses. Hemos reproducido la siguiente oración:
Oh Padre Celestial, a través de la muerte y resurrección de Tu Hijo, Jesús de Nazaret, Te suplico por misericordia por una madre y un padre, que sabiendo o sin saber cometieron el más grave de todos los pecados, asesinando a su hijo antes de nacer. Te ruego, Padre Misericordioso, que tengas compasión de ellos y quites Tu justa ira lejos de su merecido castigo, y en su lugar, recibe mi oración de dolor y amor para que se aplique a sus almas durante su vida en la tierra y guíalos a ambos a que se arrepientan de sus acciones.
Digo esta pequeña oración con la esperanza de que Tu gracia sea derramada sobre ellos, abriendo sus ojos y corazones para que se den cuenta de que han ofendido a la verdadera naturaleza de nuestra existencia humana; conocer, amar y servirte a Ti Padre, Jesús tu Hijo y al Espíritu Santo. Le pido a nuestra Madre del Cielo para llevar a cabo las conversiones de los padres a través de su Corazón Inmaculado. Siempre llevando las almas a su Hijo, Jesucristo, el Salvador y Redentor de las almas. Y te alabo Padre por la gracia de mi vida, por no ser abortado, para que yo pudiera alabarte hoy por Tu misericordia y Tu amor constante para mí. Te amo Padre, te alabo siempre Padre, hasta que esté unido a Ti, a Tu Hijo, a Tu Espíritu en el Cielo con los Ángeles y Santos. Amén.



CÓMO PROTEGER TU HOGAR (30 DE MAYO DEL 2009)

En un mensaje que Dios le dio a Ana María, una apóstol del escapulario verde, el 30 de Mayo del 2006, Jesús le pidió a todas las almas poner cuatro Escapularios Verdes bendecidos en las cuatro esquinas de sus hogares o lugares de trabajo, y rezar la siguiente oración mientras lo hacen. Deben poner uno de los Escapularios Verdes en una esquina y luego rezar la oración, después repetirlo de nuevo en las otras tres esquinas.
"Padre Celestial, a través de la muerte y resurrección de Tu Santo Hijo, Jesús de Nazaret, te pedimos que envíes a Tu Santa Madre, junto con los Ángeles de la Guarda descender a mi hogar (o lugar de trabajo), para proteger a mi familia (o amigos y compañeros de trabajo) de los engaños de Satanás y de sus emisarios para que este edificio esté para siempre consagrado al Sagrado y al Inmaculado Corazón a partir de hoy. Por favor Señor protege a todos los que entran en estas instalaciones y haz santos a los que moran aquí. En Tu santa misericordia Padre. Amén".



ORACIÓN DE ENTREGA A JESÚS (19 DE MAYO DEL 2008)

Jesús le dijo
la siguiente oración a Ana María, y hemos reproducido esta oración para que la reces también.
"Hoy mi amado Salvador, Te entrego todo mi ser. Te doy mi vida, mi familia, mi voluntad, mi propiedad y mis posesiones. Rindo mis acciones, mis obras, mis inspiraciones que provienen del Espíritu Santo, y mi voluntad humana para hacer lo que Tú mandas. Soy Tu siervo, y Tú eres mi Dios. Señor llévame y guíame a la vida eterna Contigo, Tu madre, y los Santos y los Ángeles al servicio de la Santísima Trinidad; ahora y siempre. Amén."


[Traducido de "Apostolate of the Green Scapular" en Houston, TX USA web abajo]

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Este escapulario sería un poderoso instrumento para la conversión de almas, particularmente aquellas que no tienen Fe, y por medio de él, la Santísima Virgen obtendría para ellos, mediante su Hijo, la gracia de una muerte en gracia de Dios.
El escapulario verde es un sacramental que la Santísima Virgen nos entregó por medio de Sor Justina Bisqueyburu, contemporánea de Santa Catalina Labouré (a quien la Virgen le entregó la Medalla Milagrosa). Ambas son Hijas de la Caridad. Sor Justina fue muy favorecida por la Santísima Virgen con varias apariciones y murió en olor de santidad en el año 1903.

El 28 de enero de 1840, Sor Justina estaba en su retiro de noviciado y se encontraba orando en la Capilla del convento, cuando de pronto tuvo una aparición de la Santísima Virgen.

La Virgen Santísima se le apareció con un vestido largo de ceda blanca dejando al descubierto sus pies. Sobre su vestido un manto azul claro. Su cabello caía sobre sus hombros y no estaba cubierto por un velo. Sor Justina notó que las manos de la Virgen estaban cerca de su pecho y sostenían su Inmaculado Corazón, del cual salían llamas resplandecientes. La Virgen no trasmitió ningún mensaje.
Esta misma visión se repitió al final del retiro y en otras cinco ocasiones durante el curso de su noviciado. En ninguna ocasión la Virgen Santísima pronunció palabra alguna, sin embargo los detalles en cada una de las visiones fueron iguales.

Después de que Sor Justina hizo su profesión religiosa, la congregación la envió a un pueblo llamado Blangy, allí trabajaría con las Hermanas de su Orden. Al poco tiempo de haber llegado, la comunidad estaba reunida para celebrar la fiesta del Nacimiento de la Santísima Virgen María. Sor Justina se encontraba en oración meditando sobre la grandeza de esta celebración. De pronto tuvo una nueva visión, esta vez diferente a la de ocasiones anteriores.
La Santísima Virgen se le aparece vestida igual que en las otras ocasiones: con un vestido de seda blanca cubierto por el manto azul pálido, y en sus manos sosteniendo el Inmaculado Corazón, resplandeciente con las más intensas y deslumbrantes llamas que salían de él. Pero, tenía algo diferente: en su mano izquierda sostenía lo que parecía ser un Escapulario o insignia de alguna clase. A diferencia de otros Escapularios (como el carmelita, por ejemplo), éste tenía un sólo cuadrado de tela en lugar de dos. El cuadrado de tela estaba atado con cordones verdes. En él estaba una imagen de la Virgen de la misma forma en que se la había aparecido a Sor Justina en sus anteriores visiones, sosteniendo en su mano derecha su Inmaculado Corazón. Al voltear la imagen, la religiosa vio "un Corazón ardiendo con rayos más deslumbrantes que el sol y tan transparente como el cristal."

Durante esta visión se le dio a conocer por una revelación interior el significado de esta aparición. Esta visión representaba un nuevo medio para alcanzar gracias: el Escapulario del Inmaculado Corazón. Este escapulario sería un poderoso instrumento para la conversión de almas, particularmente aquellas que no tienen Fe, y que por medio de él, la Santísima Virgen obtendría para ellos, mediante su Hijo, la gracia de una muerte en gracia de Dios. Se le hizo también saber, a la religiosa, el deseo de la Madre de Dios de que el escapulario fuese propagado por todas partes para que estas gracias particulares, lleguen a todas las almas que abracen esta devoción.

En apariciones subsiguientes la Virgen se apareció de la misma forma, insistiendo en que se propagara la devoción a este escapulario. Finalmente, los Escapularios se empezaron a fabricar y a ser distribuidos por las Hermanas en París, luego por toda Francia y fuera de ella. Con este fin, las Hermanas habían recibido la aprobación formal y el impulso necesario de Su Santidad, Papa Pío IX, en 1870.

La forma de este escapulario
consiste en un trozo de tela verde, con una doble representación gráfica:

En el anverso lleva la imagen de María, mostrando su corazón virginal, en el centro de su pecho, sosteniéndolo con sus manos inmaculadas. Su Corazón aparece traspasado por una espada y coronado de llamas. Este mismo Corazón, en gran tamaño, aparece en el reverso, rodeado por el óvalo que forma esta inscripción:
“Inmaculado Corazón de María, ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte”

Presidiendo el óvalo de la inscripción figura una cruz de oro. El fin específico de este escapulario es la invitación a orar, a recurrir al Inmaculado Corazón de María con confianza y pedir, sobre todo, por los pecadores. Hay que recitar, nos dijo Sor Justina, por lo menos una vez al día la jaculatoria del reverso.

Don para los enfermos
Este escapulario ha sido dado por Nuestra Señora, particularmente como un don para los enfermos. Se le puede poner en sus ropas, en su cama o en su habitación. Si la persona a quien se le aplica no dijera la jaculatoria, el que le haya proporcionado el escapulario, puede decirla por el enfermo.

Los prodigios que ha producido este escapulario atestiguan la bendición y el cumplimiento de la promesa de la Virgen a todos los que lo lleven y digan la jaculatoria: “Hará grandes conversiones, particularmente para alcanzar la buena muerte a los pecadores y a los que no tienen fe”.

El Escapulario Verde no requiere ninguna fórmula particular de investidura sino solo la bendición de algún sacerdote católico.
http://www.greenscapular.org/scapulars.html


Esta es la información del actual folleto proveniente del "Apostolate of the Green Scapular" traducida al español.